Una vez que los implantes estén integrados en el hueso, su unión es tan firme que no se pueden quitar, salvo en
casos de extrema necesidad, mediante la aplicación de técnicas quirúrgicas especiales denominadas de “rescate” (ver
pregunta nº 24).
Lo que sí se puede quitar y poner es la prótesis que va apoyada sobre los implantes, en unos casos por el propio
paciente y en otros sólo por el profesional.